¿Cómo afecta la vejez a nuestra piel?

Cambios en la Vejez - 3 Cosas que debemos saber

A partir de los 30 años, empieza el proceso vital del envejecimiento y se empiezan a manifestar los cambios de la vejez. Podemos dejar que inexorablemente nos conduzca a la vejez, lo podemos ralentizar o lo podemos estimular.

Hay muchas personas a las que no les preocupa llegar al deterioro que causan los cambios con la vejez. Tienen claro que lo importante es llegar a la senectud, no les importa los daños que ocasiona el deterioro físico que causa en nuestro cuerpo el paso de los años. Para ellos no hay consejos que valgan solo hay que desearles que sean felices.

¿Qué es la vejez en la piel?

La vejez es un proceso fisiológico normal, que se produce por agotamiento en el funcionamiento del organismo vivo.

Todos los seres vivos están sometidos a este procedimiento, que es lento pero inexorable.

El envejecimiento en los humanos comienza en la zona más externa de la piel, en la epidermis y desde allí avanza poco a poco, paso a paso, año tras año hasta alcanzar finalmente incluso el tejido óseo.

¿Qué acelera la vejez?

Existen muchas personas que no les importa cumplir años lo que si les molesta es llegar a ese momento el que al mirarte en un espejo a lo lejos te das cuenta que no te reconoces en él. Porque hay un proceso vital de ascenso y otro de descenso y ese descenso lo podemos paliar, frenar, combatir o acelerar.

Vayamos primero a los procesos desencadenantes de la aceleración de la vejez.

En estos momentos en que la comunicación está en pleno esplendor, todo el mundo conoce ciertos agentes como:

  • El stress
  • La mala alimentación rica en agentes acidificantes
  • La inactividad
  • La ingesta de tóxicos como el alcohol o determinados medicamentos
  • El hábito de fumar

Todos ellos aceleran el proceso de envejecimiento.

Sin embargo poco se ha escrito sobre los procedimientos de ralentización de dicho proceso, que para empezar son tan sencillos como llevar una vida saludable. Pero ¿qué es llevar una vida saludable?

Tratamientos para ralentizar la vejez en la piel

A los treinta años debes de empezar con las técnicas de peeling, y con la aplicación en casa de cremas con retinoides, bien ácidos como el ácido retinoico o bien alcalinas como los retinoides cosméticos.

A los treinta y cinco años las células madres están disminuyendo su producción celular, puedes en esos momentos empezar la mesoterapia facial con productos estimulantes para dichas células.

A los cuarenta años, empieza aparecer la flacidez por la alteración de las fibras de colágeno, entonces se deberá optar por los procedimientos estimulantes en formación de colágeno, hay infinidad, pero lo más adecuado en la aplicación de calor a través de los tratamientos de radiofrecuencia.

La mayor parte de ellos calientan la epidermis y por conducción el calor llega a dermis. Es mejor elegir la radiofrecuencia en donde la terapeuta que lo aplica no va midiendo la temperatura, porque eso indica que está trabajando a nivel de epidermis.

Es mejor aquel equipo que llega a dermis y destruye toda la capa de colágeno porque obliga al organismo a regenerar dicha capa produciendo un colágeno idéntico al inicial, es decir con el que nacemos y para realizar dicha regeneración necesita doce meses, periodo en el cual el organismo deja de envejecer porque está en pleno periodo reconstructivo.

Por eso el Thermage es de momento el único capaz de paralizar el envejecimiento además de rejuvenecer.

Rebasados los sesenta años cuando la zona afectada es ya la hipodermis y nos encontramos con un descenso del tejido graso a zonas inferiores, que desdibujan la forma juvenil del rostro, es necesario tensar dicho zona y quizás destruir el tejido adiposo descendido, entonces los ultrasonidos son los ideales.

Asunto aparte merecen la aparición de las arrugas. Estas están motivadas por el engrosamiento de la dermis y la contracción muscular. Se puede optar por la relajación del músculo causante de las arrugas con la toxina botulínica con unos magníficos resultados pero con el inconveniente de que es necesaria la aplicación de nuevos tratamientos cada 4 o 6 meses.

Se puede optar por el Láser que disminuyendo el grosor de la epidermis minimiza las arrugas, el mejor es el Fraxel Dual system que no tienen en el Erbio recuperación alguna.

Con estas sencillas estrategias se puede llegar a cumplir muchos años sin perder nuestra imagen.

¿Cómo aprender a envejecer?

A partir de los sesenta años la vida nos obsequia con un largo periodo de paz interior, tranquilidad, sosiego, mente abierta y despejada que nos permite ver las cosas con claridad y valorarlas en su justo término.

Es la época más feliz de la vida en donde se acabaron los problemas vitales. Ya culminamos nuestra vida profesional, nuestro matrimonio está definido (dentro o fuera), nuestros hijos acampan por sus fueros y solo estamos nosotras y el mundo.

Para que una mujer pueda disfrutar de una larga y fructífera vida en la plenitud, es necesario haberse preparada con anterioridad.

No es cuestión de colocarse un Botox cada seis meses para dejar la frente como una bola de billar. Ni las cejas dibujadas con molde dando aspecto de muñecas Barbie.

Hay que saber envejecer, pero hacerlo bien

Es tan fácil convertirse en una bruja…

Ninguna mujer quiere convertirse en bruja, pero muchas lo parecen. Lo dijo muy bien la escritora Carmen Posadas, “a una determinada edad hay que tener mucho cuidado”.

Si eres delgada y mantienes un buen tipo, tengas la edad que tengas todas las vendedoras te dirán que estas divina con esta prenda, talla 38 / 40.

Pero tendrás que elegir mejor, aunque te quede bien no te puedes permitir llevar ropa de quinceañera porque vas diciendo al mundo “soy vieja pero no se nota”. ¡Y hay que saber envejecer!

Y si se nota y se nota mucho más de lo que te puedes ni imaginar. Y si te miran por la calle, ponte a temblar y cámbiate la ropa, no te miran por guapa, ni porque estas divina como te dice la vendedora, te miran por tu por mucho que tu ropa no lo diga, tu piel y rostro sí que son reflejos de tu edad. Y si ambas cosas no van acordes una con la otra, mal vamos.

¡Señoras! Seamos conscientes de nuestra realidad.

Ya ni te cuento si a eso le añadimos una melena larga y lisa con mechas claras.

Anoche en el restaurante, mi vecina de mesa debió pensar que estaba “divina de la muerte“, porque no pude apartar mi vista de su imagen. Ya os podéis imaginar porque.

Uno de los grandes problemas de las mujeres que no saben envejecer, es que estas no se preocupan de su rostro y dejan que la gravedad haga mella en su cara. Y las ves con la cara chupada, con las mejillas vacías y la grasa caída cerca del borde facial. Caras que reflejan perfectamente el paso de la edad, en contraste con el look que se pretende dar.

¡No, por favor! Hay que saber envejecer bien.

¿Cómo llevar una vida saludable? – Cultura mediterránea

Tan simple como seguir la vida de los habitantes de la zona mediterránea.

Con el buen clima que disfruta dicha zona, sus habitantes hacen vida en el exterior, pasean, pescan, cuidan de sus jardines, etc. En una palabra reciben la influencia del sol sin estar tendido como lagartos en las playas.

Segundo, beben en sus comidas un vaso de vino tinto de la región, y por último disfrutan de unos campos que producen toda clase de hortalizas.

Sus comidas son escasas en carne (que acidifica el cuerpo) y ricas en granos sean arroces, pasta u otros, a los que les añaden siempre verduras y en la mayoría de sus platos están mezclados las legumbres (recordemos la paella de carne o pescado con garrafón, “el arros en fabes “, “el arros en fesols y nabs “etc, etc ).

Siempre además empiezan sus comidas con una pobre ensalada de tres colores, verde, roja y blanca (lechuga, tomate y cebolla) aliñada con el rico aceite de oliva de primera extracción en frío).

Los mediterráneos suelen ser alegres, dicharacheros y bastante festeros, tienen por tanto generalmente poco stress y por las noches suelen cenar pescado a la plancha, a la brasa, al horno o simplemente cocido acompañado de unas verduras.

Y ahí está el segundo secreto:

La cena de proteínas produce un efecto formador de colágeno ingrediente imprescindible para lucir una piel firme.

Además en España los levantinos ingieren mucho producto cítrico, y la vitamina C de estos alimentos es precursora del colágeno

Así de simple, así de sencillo,

Pero si realmente lo que se desea es que el espejo al mirarnos cada día, nos muestre la imagen de siempre quizás tengamos que recurrir a que en los centros de belleza nos apliquen determinados procedimientos. ¿Pero cuáles?, ¿Qué elijo entre la infinidad de terapias que me ofertan? .Por eso lo que debes saber es que necesitas.

Reflexiones sobre el cumplir años

Cumplir años no es malo. No hay que tener miedo a envejecer. Hacerse viejo tampoco es malo, a mi particularmente me encanta cumplir años y hacerme vieja. Adoro esas caritas de personas ancianas con sus arrugas y sus caras rellenas de salud. Normalmente son gente guapa, que da gusto mirarlas. Personas que de verdad han sabido cómo llevar el paso de los años, y afrontarlo.

La vejez aceptada no es fealdad, es belleza.

Pero hay personas que no quieren envejecer y es legítimo su gusto. Han sido bellas y no quieren perder ese halo precioso; tienen miedo a las arrugas que la edad trae inevitablemente. Pero no pueden esconderse detrás de disfraces ya sea ropa de joven o pelo de joven.

Si quieres ser joven y mantenerte bien pon en marcha un proceso de mantenimiento de tu belleza y juventud.

Las arrugas al envejecer

Las arrugas no son vejez, las arrugas son expresión de haber vivido. Lo que es vejez es la flacidez que hace descolgar todo el tejido graso del rostro hacia el tercio inferior de la cara por efecto de la gravedad.

No es cuestión de acudir cada seis meses al Medico Estético a que me inyecte rellenos, vitaminas o ácido hialurónico. Hay que haber empezado mucho antes, alrededor de los cuarenta años, a cuidarnos. Cuando comienza la flacidez de la dermis que se hace manifiesta en la parte inferior de las mejillas, alrededor de la boca. Es entonces cuando hay que buscar el remedio que cure nuestros males.

Publicado por: Mercedes Silvestre

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